Un polipéptido recién formado contiene una secuencia señal, normalmente en el extremo N-terminal. Esta señal indica el lugar adonde pertenece el polipéptido. A menudo, el proceso de traducción no es suficiente para producir proteína funcional. La modificación postraduccional y el plegamiento de proteínas permite que el polipéptido pueda ser funcional. Las modificaciones esenciales para las proteínas funcionales son las siguientes: