La forma más fácil y económica de reducir la contaminación a partir de partículas en suspensión y aerosoles (por ejemplo, polvo, esporas, piel, estornudos...) es usar una cabina de flujo laminar. Hay tres tipos: Clase I, para técnicas microbiológicas, Clase II, para procedimientos rutinarios de cultivo celular y Clase III, para la mmanipulación de materiales potencialmente peligrosos.
Características del flujo de aire de las cabinas de flujo laminar
Las cabinas de flujo laminar protegen el medio de trabajo de polvo y otros contaminantes en suspensión al mantener un flujo constante y unidireccional de aire que pasa por un filtro HEPA sobre el área de trabajo. El filtro de salida proporciona protección al medio, mientras que el filtro principal proporciona protección al cultivo. El flujo puede ser horizontal o vertical, aunque este último es la opción preferida, puesto que provee protección tanto al cultivo como al usuario.

Figura 1:Representación esquemática del flujo de aire en una cabina de flujo laminar (izquierda), incluidas las partículas bloqueadas por el filtro HEPA (derecha).
Recomendaciones básicas