En la HPLC, los analitos se deben introducir en el sistema en forma de solución. Normalmente, se disuelven en el mismo disolvente que la fase móvil. Una vez que la muestra está lista, hay dos formas diferentes de introducirla en el sistema: la inyección manual y la inyección automatizada.

Inyección manual

Figura 1:Inyector de muestras que indica dónde se inserta la aguja que contiene la muestra que será inyectada en el instrumento de HPLC.

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Figura 2:Inyector Rheodyne con dos posiciones principales: cargar e inyectar.

Cuando se utiliza una inyección manual, solo se puede inyectar una muestra a la vez. Se emplea una jeringa para inyectar la muestra en el instrumento HPLC, como se observa en la figura 1.

La inyección manual consiste en una válvula rotativa (también llamada inyector Rheodyne, figura 2) con dos posiciones principales: «cargar» e «inyectar». Cuando la válvula está en la «posición de carga», la muestra puede introducirse en el sistema con una jeringa. El líquido llenará un bucle que contiene un volumen constante y fijo. El exceso de muestra que introducido en el sistema se desecha en una botella para residuos. A continuación, se puede cambiar la válvula a la «posición de inyección» y la muestra contenida en el bucle será finalmente inyectada en la fase móvil. La principal desventaja de este tipo de inyección es que requiere mucho tiempo, ya que hay que las muestras se deben inyectar una a una.

Inyección automatizada

Figura 3:Muestreador automático, en el que un robot inyecta las muestras en el instrumento de HPLC.

Figura 4:Viales utilizados para el muestreador automático. Las muestras se almacenan en estos viales y se colocan en un orden específico en el muestreador automático.

A diferencia de la inyección manual, se utiliza un robot para inyectar la muestra en el instrumento. La eficacia es mucho mayor en comparación con la inyección manual, porque se pueden inyectar muchas más muestras en poco tiempo. Es por ello que la inyección automática se utiliza más en el laboratorio.

Esta consiste en un muestreador automático (figura 3) en el que se colocan todas las muestras en diferentes posiciones numeradas. Pueden colocarse en viales (figura 4) o en placas con varios pocillos. Lo único que queda es programar con un software la secuencia de inyecciones. Una aguja robótica se desplazará hasta la posición elegida, tomará el volumen deseado y lo transferirá a un bucle desde el que se inyecta en la fase móvil.

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