El detector es la parte del sistema de HPLC en la que se identifican y cuantifican los analitos que salen de la columna (cálculo de la concentración). El ordenador procesa el resultado del detector, siendo el cromatograma el típico resultado que representa la intensidad de la señal frente al tiempo de retención. La intensidad de la señal mide la cantidad de analito que detecta el detector. Comparando la intensidad de la señal con una curva de calibración, podemos conocer la concentración exacta del analito. El tiempo de retención es el tiempo que el analito necesita para recorrer la columna, y viene marcado por el período entre la inyección de la muestra y su paso por el detector.
探测器UV / VIS. La luz se desplaza desde la fuente, pasando por una rendija, y se dispersa en varias longitudes de onda mediante un dispositivo de dispersión (un prisma). A continuación, la luz pasa por otra rendija llamada «rendija de salida». Esta rendija actúa como un selector que solo permite el paso de una determinada longitud de onda y esta, a su vez, atraviese la muestra. La cantidad de luz que ha atravesado con éxito la muestra es posteriormente cuantificada por el detector.

El espectroscopio UV es el detector más utilizado en cromatografía líquida. La mayoría de los compuestos pueden detectarse por UV y con una buena sensibilidad (normalmente en el rango de 1-10 ng). Sin embargo, no todos los compuestos pueden ser detectados por un detector UV/VIS. Por ejemplo, los hidrocarburos saturados y los azúcares que carecen de dobles enlaces, son muy difíciles de detectar con el detector UV, tales como: metano, butano, pentano, hexano, octano, etc. Estas moléculas tienen enlaces sigma (σ) que son muy estables y requieren mucha energía para poder excitarlas, por eso son difíciles de detectar con el detector UV.